martes, 14 de diciembre de 2010

¿Lo has sentido alguna vez?

Sí, esa sensación, por la que necesitas llorar, no tienes razones o eso pensabas, pero cuando empiezas, nada te para. De repente estabas bien, y a la mínima, has vuelto a caer.Haces una montaña de un grano de arena. No le ves sentido a nada, y lo poco que ves, lo ves oscuro.Sientes esa tormenta dentro de ti, sientes esa presión en el pecho, la misma que te atormentó en otros momentos difíciles. Ya no eres feliz, sin saber porque, has vuelto a caer, no tenías razones, no existían los motivos, ya no estaban esas estúpidos obstáculos, esas piedras, o eso creías, pero no siempre quitamos las piedras a nuestro paso, a veces simplemente las esquivamos pero nos olvidamos de quitarlas para no volver a tropezar,hasta que vuelven, siempre vuelven, y hacen que la caída sea aún más fuerte.Aún así, hay veces que no hay motivos, ni piedras, ni nada, simplemente, lo necesitamos,necesitamos llorar, llorar no es malo. Pero a veces lo necesitamos, aunque para ello tengamos que poner la canción más triste y escucharla mil veces hasta que por fin caiga una lágrima, y una tras otra… Hasta que decidamos parar, y no por eso estamos mejor, simplemente nos hemos liberado . .

2 comentarios:

Gracias por sus comentarios,♥.